Halitosis

Halitosis significa mal olor bucal, mal aliento.
Hay distintas causas que pueden generar halitosis, se distinguen  causas fisiológicas    y causas patológicas.
Dentro de las causas fisiológicas podemos mencionar  la disminución de la secreción salival (xerostomia) que se produce por ejemplo al levantarse, con el hambre y la emoción (estrés).
Las causas patológicas se dividen  en; bucales: cuando es por procesos  específicos de la cavidad bucal y causas patológicas generales cuando los procesos se originan en el resto del organismo.

Causas Patológicas Bucales de la Halitosis

Mala higiene, falta de cepillado o mal cepillado.

  • Por caries
  • Enfermedad periodontal (hay sarro, acumulación de placa bacteriana)
  • Gingivitis (inflamación de las encías)
  • Gangrena pulpar (se caracteriza por un olor sumamente desagradable producido por gérmenes que invaden la pulpa dental).
  • Prótesis mal higienizadas.
  • Fumadores (en donde disminuye la secreción Salival )
  • Xerostomia.

Xerostomia

Es la disminución de la secreción normal de la saliva, existen causas locales y generales que pueden producir xerostomia.
Entre los factores locales tenemos las xerostomias congénitas por hipoplasia o agenesia (ausencia) de las glándulas salivales.
También el alcoholismo provoca xerostomia y parotiditis                                        (inflamación de la parotida.)
Otras causas son: síndrome de sjogren, sarccoidosis, linfomas, tuberculosis, respiradores bucales, enfermedades febriles, diarreas, hemorragias que provocan disminución de la saliva, también algunos medicamentos pueden producir halitosis; como los antidepresivos, los antihistamínicos (antialergicos), el opio.
La xerostomia no solo produce halitosis, también provoca mayor predisposición a caries, dificultad para adaptación de la prótesis y cuando la xerostomia es mayor aparece dolor; el enfermo tiene dificultad para hablar y deglutir, aparecen fisuras y grietas en los labios.

Causas Patológicas Generales de la Halitosis

Faringitis, sinusitis, toda afección bronco pulmonares de tipo séptico son capaces de generar halitosis.
En pacientes diabéticos no compensados es común una halitosis con olor dulzon  a acetona o a manzanas.
Una halitosis amoniacal o ácida nos puede indicar una insuficiencia renal. Los pacientes con insuficiencia hepática grave suelen presentar una halitosis llamada foetur hepaticus que se manifiesta con un olor muy desagradables como a podrido.
Otra causa  que podríamos mencionar es el caseum amigdalar, es un material fétido formado por restos alimenticios y bacterias, este material sale de las criptas amigdalinas que se forman por perdidas de tejidos tras una amigdalitis aguda.
 Los tonsiolitos son cálculos amigdalinos, duros y blanquecinos que se forman a partir del crecimiento de bacterias y material retenido en las criptas, también están formados por hidroxiapatita. Producen halitosis y odinofagia. El tratamiento aconsejado seria la extracción quirúrgica.

 Soluciones a la Halitosis

Para encontrar una correcta solución a la halitosis primero hay que saber cual es la causa que la origina, si es algo local o general y en base a esto encarar el tratamiento.

El primer consejo es realizar un correcto cepillado de la cavidad bucal 2 veces como mínimo al día; con un cepillo suave, cepillando además de los dientes las encías y la lengua porque por allí también se deposita placa bacteriana, utilizar hilo dental para las caras proximales, y completar la limpieza realizando enjuagues con antisépticos bucales.